Top 10 palabras similares o sinónimos de incautación

confiscación    0.819310

requisa    0.706033

decomiso    0.696328

expropiación    0.686935

liquidación    0.671777

restitución    0.670727

devolución    0.666145

enajenación    0.629956

incautados    0.617721

confiscar    0.612955

Top 30 palabras análogas o sinónimos de incautación

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Incautación de monedas del Museo Arqueológico Nacional de España Al término de la Guerra se recuperó únicamente el llamado Tesoro de los Quimbayas, depositado en Suiza junto con otros tesoros artísticos procedentes del Museo del Prado. El hecho constituyó una "verdadera catástrofe para la Numismática nacional", en palabras del entonces conservador del Gabinete Numismático, Felipe Mateu y Llopis, y una gran pérdida para el patrimonio cultural y artístico de España.
Incautación de monedas del Museo Arqueológico Nacional de España Las monedas fueron incautadas sin realizar una relación detallada, sino que simplemente se contaron y pesaron por series, introduciéndose en sacos, a pesar de que Mateu solicitó reiteradamente el inventariado completo, lo cual impidió Rodríguez Moñino. La labor, suspendida de madrugada, concluyó al día siguiente. Wenceslao Roces rompió el acta de incautación, más detallada, e hizo un simple recibo por las monedas al peso.
Incautación de monedas del Museo Arqueológico Nacional de España Las monedas de oro incautadas fueron, en total, 2.796: 58 griegas, 830 romanas, 297 bizantinas, 322 visigodas, 585 árabes, 94 españolas medievales y modernas, 111 francesas y portuguesas, 432 extranjeras sin determinar, y 69 medallas, con un peso total de 15.908 g, sin contar las 242 monedas árabes y las 322 visigodas, que no se pesaron.
Incautación de monedas del Museo Arqueológico Nacional de España La requisa fue realizada a punta de pistola, según los testigos presenciales, por la Guardia Nacional Republicana —nuevo nombre de la Guardia Civil— y por milicianos cumpliendo las órdenes del gobierno, sin que se realizara ningún registro documental.
Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico En octubre de 1936 dejó de reunirse y fue sustituida por una Junta Delegada de Incautación, Protección y Salvamento del Tesoro Artístico, por orden ministerial de 15 de diciembre. La orden por la que se creaba esta Junta Delegada explicaba que, estando la mayoría de los vocales en Valencia al servicio del Ministerio, urgía la defensa y salvamento del patrimonio artístico localizado en Madrid «contra la barbarie fascista». Presidida por Roberto Fernández Balbuena, esta Junta, con competencia en Madrid, asumió la tarea de evacuar a Valencia los bienes artísticos amenazados y, en concreto, asumió el traslado de obras del Museo del Prado, comprometiéndose por unanimidad a hacerlo solo cuando se pudiese garantizar la seguridad del traslado de las obras, debidamente embaladas y acompañadas por conservadores del museo, a diferencia de lo que se había hecho con las primeras obras evacuadas que lo habían sido en condiciones precarias. Solo la Junta de Madrid levantó 935 actas de incautación entre el 3 de agosto de 1936, afectando a los bienes de la familia Álvarez de Toledo, y el 2 de marzo de 1939, acta referida a la colección Nakens. Para las obras intervenidas dispuso de varios depósitos especialmente protegidos, entre ellos el Museo del Prado, el Museo Arqueológico Nacional, las iglesias de San Francisco el Grande, San Fermín de los Navarros y Santa Bárbara, el monasterio de las Descalzas y el frontón Jai-Alai.
Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico Al finalizar la contienda los delegados de la Junta Central entregaron las fichas recopiladas y el patrimonio a los representantes del Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional del bando vencedor. Disolviéndose como organismo competente.
Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico La Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico fue un organismo creado a comienzos de la Guerra Civil Española por decreto del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes de 23 de julio de 1936 ("Gaceta de Madrid" de 25 de julio), precisado y completado por decreto de 1 de agosto del mismo año ("Gaceta de Madrid" del 2 de agosto). La Junta tenía como objetivo incautar y conservar en nombre del Estado «todas las obras, muebles o inmuebles, de interés artístico, histórico o bibliográfico, que en razón de las anormales circunstancias presentes ofrezcan, a su juicio, peligro de ruina, pérdida o deterioro».
Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico Para hacer frente a las destrucciones de obras de arte ocasionadas por la espontánea quema incontrolada de iglesias y conventos que acompañó al estallido bélico y las incautaciones de edificios eclesiásticos y palacios de la nobleza por partidos políticos y organizaciones obreras, el Ministerio de Instrucción Pública, dirigido por Francisco Barnés Salinas y su director general de Bellas Artes, Ricardo de Orueta, desbordados por la situación y sin apenas medios, crearon el 23 de julio de 1936, a iniciativa de José Bergamín y la Alianza de Intelectuales Antifascistas una Junta de momento innominada, oficializada por un segundo decreto fechado el 1 de agosto de 1936, con el nombre de Junta de Incautación y Protección del Patrimonio Artístico. Tenía como finalidad la intervención directa en palacios, iglesias y otros edificios incautados con el objetivo de reconocer, inventariar y trasladar a depósitos convenientemente acondicionados para su conservación los bienes de interés artístico, bibliográfico o histórico que se viesen amenazados por las circunstancias de la guerra. La Junta se instaló en el Monasterio de las Descalzas Reales y quedó integrada inicialmente por siete vocales: Ricardo Gutiérrez Abascal, Manuel Sánchez Arcas, Luis Quintanilla, Arturo Serrano Plaja, Emiliano Barral, José Bergamín y Carlos Montilla, designado presidente en la primera reunión de la Junta, celebrada el 28 de julio.
Incautación de monedas del Museo Arqueológico Nacional de España A excepción de algunas noticias recopiladas por Carmen Alfaro Asins, el episodio pasó desapercibido en la historiografía sobre la Guerra Civil hasta ser estudiado en detalle en 2008 por Martín Almagro Gorbea, Anticuario Perpetuo de la Real Academia de la Historia, quien calificó la operación de verdadero robo del Patrimonio Nacional, por hacerse bajo amenaza, sin control documental y al margen de la legalidad, para beneficio de algunos políticos de la élite republicana.
Incautación de monedas del Museo Arqueológico Nacional de España Las monedas salieron ese mismo día hacia Valencia —la nueva capital de la República— donde estuvieron depositadas en las Torres de Serranos hasta mediados de 1937, en que fueron trasladadas a Barcelona —nueva sede del gobierno republicano— junto con otros muchos bienes incautados, pasando a depender de la Caja General de Reparaciones.